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ESCHATON


Eschaton.
Intervención en el Centro de capacitación cinematográfica
Said Dokins & Kid:ghe
Escenarios: Territorios al límite 2011
Fotos: Arturo Rodriguez y Kid:Ghe.



Eschaton.
Intervención en el Centro de capacitación cinematográfica
Said Dokins & Kid:ghe
Escenarios: Territorios al límite 2011


“Casi toda nuestra originalidad nos viene de ese sello
que imprime el tiempo en nuestras sensaciones”
Charles Baudelaire.

Una de las cualidades que Deleuze destaca sobre el cine es la creación de bloques de duración-movimiento, traducidos en imágenes como textura donde la lectura está sujeta no con cada frame por separado, sino en bloques, en este sentido, parte importante de la producción de la idea cinematográfica está vinculada a la especulación acerca del tiempo[1], es justo en esa consideración en que surge el proyecto Eschaton, como una estrategia alegórica con respecto a la noción de límite espacio-temporal y en relación directa al concepto planteado en Escenarios: territorios al límite, generando una reflexión acerca de la noción de tiempo en diversos niveles,  por un lado, cuatro conceptos acerca del tiempo en tanto destino, época, instante y realidad última; por otro, el acto performativo de la intervención en el patio del Centro de Capacitación Cinematográfica, en una bomba de agua ubicada en el centro del patio que provee a los Cinemas Churubusco, cubierta por un tanque cilíndrico de metal; se dividió el tanque en cuatro partes para plasmar cada uno de los conceptos de tiempo, se trabajó durante 15 minutos en cada cuadrante cambiando de uno a otro en dirección a las manecillas del reloj durante un día, el segundo día fue libre.

Dentro de los conceptos de tiempo planteados comenzamos con Χρόνος Khrónos, ‘tiempo’, destino,  donde el pasado, el presente y el futuro forman parte del mismo tiempo, un presente vasto que contiene el pasado y el futuro[2]. El Padre tiempo en compañía de un cuervo, el ave oracular que alberga el alma de un rey sagrado después del sacrificio[3]. A diferencia de Krónos como un presente que alberga pasado y futuro, Aión αἰὼν, tiempo eterno, es más bien el tiempo de la vida como edad y como época, donde únicamente el pasado y el futuro subsisten en el tiempo y dividen el presente en cada instante[4], en tanto Kairós, καιρός, hijo de Krónos, interfiere como el momento preciso, conveniente, oportuno, la actualidad o el instante mismo[5], mientras que el Eschaton, σχατον, como realidad última, es el fin de los tiempos, la muerte.
Dentro de este esquema de modos de pensar el tiempo, el acto caligráfico y de acción con aerosol se entremezclan como proceso de incorporación de un todo, como el caso del tiempo de Krónos , como presente de la incorporación misma, cuerpo presente en el tiempo; temperar, temporalizar es mezclar, acción del cuerpo en potencia, acción de los cuerpos que deja su remanente en el pasado y el futuro incorporados a un presente expandido, unidad de las causas corporales entre sí.[6]  Es ahí donde la acción de destruir el aerosol, de manchar la gran bovina metálica, de inscribir en un palimpsesto las nociones del tiempo marcan una relación entre alegoría y acción; en el plano de la alegoría existe la alusión a formas degradadas por el tiempo, a la ruina, al desastre, en paralelo con la inscripción de la temporalidad; como intervención se genera un sistema de control de la presencia corporal en el campo a nivel espacio y tiempo, en la acción.
En esta zona entre estrategia alegórica de incorporación y acción, se torna preciso afirmar el momento de no-representación como premisa inicial y sobretodo el mismo proceso como el objeto de la obra y de reflexión sobre la temporalidad y el espacio público, es por eso que la documentación se realiza en función de esa misma proposición. De tal modo que la intención en este caso es que la obra sea afectada desde el exterior, en su proceso mismo, que se enfrente a lo público, afirmando que en términos de duración temporal está sujeto a las mismas interacciones circundantes, como sucede con el graffiti y otras manifestaciones en la calle,  en palabras de Kid:ghe: Cuando pintas en la calle es normalmente un trabajo que puede durar un día, o puede durar un instante o puede durar diez años o cinco años, eso creo que también se ve reflejado acá.[7]
Esta premisa marca también el carácter efímero de la obra, en relación con la temporalidad de su mismo fin, el Eschaton, como fin de los tiempos, fin de la permanencia de las cosas. Esta última parte está relacionada con la noción de historia. En el Tanque se inscribió un concepto de tiempo relacionado al Eschaton, se trata de la idea de progreso como una turbulencia que azota el presente y deja el rastro de la ruina irreparable en el pasado, una reflexión que hace Walter Benjamin en sus tesis sobre el concepto de historia:
Hay un cuadro de Klee llamado Angelus Novus. En ese cuadro se representa a un ángel que parece a punto de alejarse de algo a lo que está mirando fijamente. Los ojos se le ven desorbitados, la boca abierta y las alas desplegadas. Este aspecto tendrá el ángel de la historia. Él ha vuelto el rostro hacia el pasado. Donde ante nosotros aparece una cadena de datos, él ve una única catástrofe que amontona ruina tras ruina y las va arrojando ante sus pies. Bien le gustaría detenerse, despertar a los muertos y recomponer lo destrozado. Pero, soplando desde el Paraíso, la tempestad se enreda entre sus alas, y es tan fuerte que el ángel no puede cerrarlas. La tempestad lo empuja, inconteniblemente, hacia el futuro, al cual vuelve la espalda, mientras el cúmulo de ruinas ante él va creciendo hasta el cielo. Lo que llamamos progreso es justamente esta tempestad.[8]
El inscribir esta noción de progreso como eterno retorno de la catástrofe en el cuadrante de Eschaton, evidencia la alegoría como texto sustitutivo del sentido previo del objeto, hacia su caducidad, donde el texto críptico, las líneas y manchas, huellas de explosión del aerosol sobre el tanque, así como los trazos firmes y rectos, aunado al irreparable momento de destrucción del tanque por la fuerza de la naturaleza[9], ponen en riesgo la representación, como escribe Barthes en relación al signo y el símbolo:
Ya no son los mitos los que deben ser desenmascarados (la doxa se ocupa ahora de ello), es preciso desbaratar el propio signo; el problema no consiste en revelar el sentido latente de una enunciación, de cierto rasgo, o de una narración, sino en quebrar la propia representación de sentido; no se trata de modificar o purificar los símbolos, sino de poner en duda lo simbólico mismo.[10]
Este poner en riesgo la representación a través del acto, del proceso, es justo el intento de ir al límite del sentido representacional al momento de la acción, que es evidente en el aspecto preformativo del proceso, pero es justo en el momento de destrucción del tanque donde la estrategia alegórica adquiere un carácter premonitorio, casi como un presagio de su propia destrucción, al inscribir los diversos modos de tiempo y en específico el de la destrucción. Es en la ruina y en el acto de destrucción del sentido donde se posa el momento alegórico, y como sorpresa y coincidencia, la naturaleza esta vez generó en cuestión de minutos esa temible afirmación sobre la realidad última de todas las cosas.


Said Emmanuel Dokins Milián
Noviembre 2011
 

[1] Esta cualidad está destacada brillantemente por Deleuze en la conferencia en la escuela superior de Oficios de Imagen y Sonido el 17 de marzo de 1987 sobre el acto de la creación.
[2] Las inscripciones sobre el tiempo realizadas en el tanque pertenecen a las reflexiones de diversos autores. en este caso a Deleuze en su  texto Lógica del sentido en la vigésimo tercera  parte que habla sobre Aión y Cronos. Dice: Según Cronos, sólo existe el presente en el tiempo. Pasado, presente y futuro no son tres dimensiones del tiempo; sólo el presente llena el tiempo, el pasado y el futuro son dos dimensiones relativas al presente en el tiempo. Es decir, que lo que es futuro o pasado respecto de un cierto presente (de una cierta extensión o duración) forma parte de un presente más vasto, de una extensión o duración mayor. Siempre hay un presente más vasto que reabsorbe el pasado y el futuro. La relatividad del pasado y el futuro respecto del presente implica pues una relatividad de los presentes mismos unos respecto de otros. El dios vive como presente lo que es futuro o pasado para mí, que vivo en presentes más limitados.  Véase Cronos, Gilles Deleuze, en Indij, Guido (ed.) Sobre el tiempo. Buenos Aires, la marca editora 2008. p. 31
[3] Robert Gravez, Los mitos griegos citado en en Indij, Guido (ed.) Sobre el tiempo. Buenos Aires, la marca editora 2008. p. 32
[4] Ibidem p. 32 . Dice: Según Aión, únicamente el pasado y el futuro insisten o subsisten en el tiempo. En lugar de un presente que reabsorbe el pasado y el futuro, un futuro y un pasado que dividen el presente en cada instante, que lo subdividen hasta el infinito en pasado y futuro, en los dos sentidos a la vez. O mejor, es el instante sin espesor y sin extensión quien subdivide cada presente en pasado y futuro, en lugar de presentes vastos y espesos que comprenden, unos respecto de otros, el futuro y el pasado.
[5] Ibid. p. 33
[6] Deleuze. Guilles. Lógica del sentido. Tr. Miguel Morey. Edición Electrónica de www.philosophia.cl / Escuela de Filosofía Universidad ARCIS. p. 118.
[7] Entrevista dentro del proceso de realización de la intervención por Arturo Rodríguez para el Making Off de Escenarios: Territorios al límite 2011.
[8] Sobre el concepto de historia. Obras I, 2, p. 310

[9] El tanque en el cual se hizo la intervención fue destruido a causa de una fuerte lluvia de granizo donde había una lona que recubría la zona, el peso del granizo generó que la lona se colgara hasta que no resistió mas, cayó la fuerza del granizo contra el tanque haciéndolo estallar . Véase Making off Escenarios 2011. Archivo digital: http://dl.dropbox.com/u/8851346/MAKING%20ESCENARIOS%202011.m4v

[10] Roland Barthes, Change the Objet Itself, cit en Walls Brian (ed). Arte después de la modernidad. Nuevos planteamientos en torno a la representación. Akal /Arte contemporáneo p. 235